El método Pilates y la Fisioterapia es un complemento perfecto para encontrar un equilibrio tanto mental como físico.
El método Pilates es toda una filosofía de entrenamiento del cuerpo y la mente. El objetivo es conseguir el control preciso del cuerpo de la forma más efectiva posible.
La Fisioterapia es una rama de las Ciencias de la Salud que se encarga de la rehabilitación y la habilitación del aparato locomotor, es decir, un conjunto de técnicas que mediante la aplicación de agentes físicos y diferentes técnicas manuales curan, previenen, reeducan y recuperan a los pacientes susceptibles de recibir algún tipo de tratamiento fisioterapéutico.
Si nos centramos en el campo de la Fisioterapia en combinación con el Pilates se podrá disfrutar de una gran ventaja frente a las diferentes técnicas que ofrece la Fisioterapia. Hoy en día la rehabilitación se centra exclusivamente en la patología o miembro afectado, y son muy pocos los profesionales que disponen de tiempo para tratar al paciente de forma integral.
La ventaja que ofrece el método Pilates a los fisioterapeutas es el trabajo a nivel corporal rehabilitador, previniendo lesiones y preparando al paciente para que controle la ejecución del movimiento y así poder tener una movilidad equilibrada y funcional. Gracias a esto estamos preparando al cuerpo para tener una buena vejez, previniendo posibles lesiones futuras.
Pilates considera que la suma de todas las partes del cuerpo forman una globalidad, por lo que si somos un conjunto de fuerzas o tensiones en equilibrio, al alterarse un sólo vector de una de las fuerzas se acaba alterando el conjunto corporal en su totalidad, por esta razón no es lógico tratar sólo la parte afectada como se hace con las técnicas tradicionales aplicadas por la Fisioterapia sin tener en cuenta el cambio que esta lesión o patología ha producido o está produciendo en las otras zonas del cuerpo.
Por ello, con el trabajo de las estructuras más profundas se busca un correcto funcionamiento del conjunto corporal o estar dentro de los parámetros de normalidad.
Esto no quiere decir que no nos centremos en el tratamiento de la parte afectada. Lo que quiere decir es que, una vez identificada la lesión o patología, se trabaja decoaptando (liberando) los espacios articulares e intervertebrales con elongaciones axiales, fortaleciendo, estirando los diferentes grupos musculares y estabilizando las diferentes articulaciones que conforman el cuerpo humano.
Además se trabaja la coordinación, equilibrio, fluidez del movimiento, propiocepción articular, elasticidad,… De esta manera se realiza un tratamiento integral de todo el conjunto corporal.