Las doulas somos mujeres que acompañamos desde el respeto y el apoyo emocional a las mujeres en su camino a la maternidad. Su origen se sitúa alrededor de los años 80, tras una serie de estudios realizados por Kennel y Marshal (médicos estadounidenses). En dichos estudios, la mujer que estaba de parto, era acompañada por otra mujer (doula), cuyo requisito fundamental era tener un buen concepto y experiencia del proceso de parto. Como consecuencia, obtuvieron los siguientes resultados:
a) Durante el trabajo de parto y el parto:
- reducción de la tasa de cesáreas en un 50 %.
- reducción de la duración del trabajo de parto en un 25 %.
- reducción de las peticiones de epidural en un 60 %.
- reducción de un 30 % en el uso de analgesia.
- reducción de un 40 % en el empleo de fórceps.
b) Durante el post-parto, las mujeres que contaron con el apoyo de una doula 6 semanas después del parto:
- mostraron menos ansiedad y depresión post-parto.
- mostraron mayor confianza con su bebé.
- mayor satisfacción (un 70 % de casos frente al 30 % de los casos estudiados que no contaron con la presencia de una doula).
- mayor probabilidad de una lactancia exitosa (52 % frente a 29 %).
(Datos recogidos del estudio: A Doula Makes the Difference por Nugent, publicado en Mothering Magazine, March-April 1998).
La figura de la doula se ha extendido por un gran número de países, siendo una figura del sistema sanitario en países como EEUU, Inglaterra y Holanda, entre otros.
El trabajo de la doula puede comenzar en el embarazo y prolongarse hasta los primeros meses de vida del bebé, o puede ceñirse al acompañamiento de momentos y dificultades puntuales. Dentro de estas últimas, pueden destacarse:
- En el embarazo: información sobre las distintas alternativas para dar a luz y los profesionales adecuados en cada caso, alivio de algunas molestias más comunes del embarazo, trabajo de los miedos y ansiedad (miedo al dolor, miedo al parto, a que el bebé esté bien), trabajo del vínculo prenatal, etc.
- En el parto: apoyo físico y emocional, alivio del dolor, vela por los intereses y necesidades de la madre, etc.
- En el postparto: establecimiento del vínculo, apoyo en la tristeza postparto, dudas de lactancia, llanto del bebé y problemas de sueño, etc.
La doula en definitiva, acompaña a la madre de forma amorosa, le da información y le alenta en el proceso de nacimiento de la madre que toda mujer lleva dentro. Este acompañamiento es de gran importancia en uno de los momentos más vulnerables emocionalmente, a la vez que uno de los más bellos en la vida de una mujer.
María Arroyo, Doula, terapeuta floral, Reiki.
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